luchan en un final de ajedrez jubilado.
Sólo hay un rey postrero en cada lado
torres homéricas y peones agresores.
Las otras piezas que irradian mágicos rigores
no existen en ese tablero tenuemente tramado.
Al ganar, el rey de Borges se siente regocijado
pero debió sufrir muchos jaques acosadores.
Igual que en el ajedrez, en el devenir de los días
los jugadores serán felices al vencer
en la tramado claro oscuro de sus biografías.
Mas para su logro también deberán padecer
y al jubilarse en la vida, todas las alegrías
sólo habrán sido instantes del largo acontecer.
Néstor Quadri
Publicado el 16/06/10 en la sección literatura y participación de la página del Club d`Escacs SANT MARTÍ de Barcelona (España). Se puede ver ilustrado en la página Tabla de Flandes por Frank Mayer, Barcelona. España. 14/10/10.
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