El
Ajedrez
Jubilado es
una variante del ajedrez que nació en Buenos
Aires, Argentina. Esta
variante fue creada por el Ingeniero
Néstor Quadri quien
es el autor de la formalización de las reglas de juego Él mismo se
ha encargado de documentar la historia de esta modalidad de ajedrez
en su blog: Ajedrez jubilado: https://ajedrezjubilado.blogspot.com/.
En
las mesas del sótano de la confitería Richmond que durante décadas
fue el punto de encuentro de la élite intelectual y ajedrecística
de Buenos Aires, fue donde se gestó esta forma de juego
simplificada, que recibe este nombre principalmente porque sus reglas
de juego "jubilan" o eliminan a las piezas mayores del
tablero desde el inicio.
Aunque
la confitería cerró sus puertas en 2011, el Ajedrez
Jubilado sobrevive
como un ejercicio fundamental para comprender la geometría del
tablero y la importancia del peón en el final de partida. Hay que
entender que ese subsuelo de la calle Florida no era solo un bar,
sino una verdadera "catedral" del pensamiento
ajedrecístico.
El
Subsuelo de esa confitería era un mundo aparte. Mientras en la
planta alta la burguesía porteña tomaba el té, en el sótano había
más de 40
mesas de ajedrez permanentes.
Era el refugio de figuras como Miguel
Najdorf,
Rosseto, Guimard y Julio
Bolbochán entre otros.
Néstor Quadri frecuentaba este espacio, y fue allí donde observó
que los finales de peones eran la verdadera "música de cámara"
del ajedrez, lo que lo llevó a formalizar su variante.
Estas
son las leyes que Quadri formalizó:
En
la posición inicial, en
el tablero solo se colocan los dos
Reyes en
sus casillas originales y los 16
Peones en
sus respectivas segundas filas. No existen damas, alfiles y caballos.
Los Peones y los Reyes se mueven exactamente igual que en el ajedrez
tradicional (incluyendo el doble paso inicial del peón y la captura
al paso).
La
Coronación es la Regla Crucial: Al
llegar a la octava fila, el Peón solo
puede transformarse en Torre.
No se permite ni Dama, ni Alfil, ni Caballo. Si se logra coronar una
segunda vez, tendrás dos Torres, y así sucesivamente. El
Objetivo es dar el Jaque
Mate.
Al
haber solo Torres y Reyes, el juego final se vuelve un ejercicio de
precisión geométrica para arrinconar al rey contrario. El
espíritu de esta variante es buscar
eliminar la "memoria" de las aperturas y forzar al jugador
a calcular estructuras de peones y la oposición de los reyes. Al
carecer de las piezas más potentes desde el arranque, la dinámica
del juego se centra enteramente en la estrategia de peones y la
actividad del rey, lo que le da un aire de "retiro" o
simplificación de la complejidad del ajedrez tradicional.
La Regla de Oro de esta modalidad es
la Coronación limitada. Como mencionamos antes, en el Ajedrez
Jubilado solo
se puede coronar Torre.
Esto no es casualidad; Quadri lo propone por dos razones
estratégicas: Evitar
el "caos" de la Dama que suele
terminar la partida de forma inmediata y brutal. La Torre, en cambio,
requiere de la ayuda activa del Rey para dar el mate, lo que obliga
al jugador a practicar su promoción. Esta
variante es muy adecuada para utilizarse en contextos educativos o
recreativos para enseñar el valor de los peones y los finales
básicos.
Nació de las tertulias de los aficionados que jugaban con Quadri en la
Confitería
Richmond, como
una respuesta a la necesidad de un juego que fuera más
ágil e ideal
para los tiempos de café y para la mejor comprensión de finales de
peones y torres que siempre se llegaba en las partidas tradicionales
con muy poco tiempo, eliminando la teoría de aperturas que a veces
agobia a los aficionados, permitiendo que jugadores de distintos
niveles compitan con mayor equilibrio al centrarse en la técnica de
peones.
Al
profundizar en la propuesta de Néstor
Quadri,
se nota que el Ajedrez Jubilado no es solo "ajedrez con menos
piezas", sino un sistema diseñado para pulir la técnica de
precisión. Más allá de que las piezas mayores "se jubilan",
es un ajedrez para disfrutar sin la tensión de las grandes
competiciones, ideal para que quieren disfrutar de la esencia del
juego sin el desgaste de una partida de 4 horas.
Néstor
Quadri tiene
además un blog dedicado al ajedrez llamado Ajedrez
y Literatura:.https://ajedrezyliteratura.blogspot.com/
En
este espacio, Quadri explora el juego de ajedrez no desde la técnica
pura, sino como un fenómeno
cultural,
recopilando sus cuentos, poemas y ensayos donde el tablero es el
protagonista. Allí comparte creaciones propias como el "Soneto
al ajedrez jubilado", que describe el tablero como una "guerra
simplificada". También destaca su relato "El programador
de ajedrez", explorando la relación entre la lógica de las
máquinas y la intuición humana.
Además
gestiona otro blog personal titulado Inquietudes
Literarias: https://inquietudesliterarias.blogspot.com/
,
donde publica sus propios cuentos y relatos, muchos de ellos
ambientados en su barrio natal, Parque Avellaneda.
Néstor
Quadri es una
figura polifacética de la cultura porteña, cuya vida ha transitado
entre la precisión de la ingeniería y la pasión por el ajedrez y
la literatura. Nacido en el emblemático barrio de Parque
Avellaneda,
ingeniero de profesión, tras su jubilación volcó su capacidad
analítica a la creación literaria y la difusión del ajedrez. El
creador y principal promotor del Ajedrez
Jubilado,
como escritor, ha explorado la identidad barrial y la memoria en
obras como:
Cuentos
sin nombres (2009).
Inquietudes
literarias (2011).
Cuentos
del Parque Avellaneda (2014).
Memorias
debidas (2022), su novela más reciente.
A
través de sus reconocidos blogs Néstor continúa hoy su labor como
cronista de su tiempo, demostrando que el ajedrez no es solo un
deporte, sino una forma de entender la vida: paso a paso, con la
nobleza de un peón y la visión de un estratega. Es fascinante cómo Quadri logra unir su formación de ingeniero con la
sensibilidad de un escritor y la mente de un ajedrecista donde la
relación entre el ajedrez y la literatura no es solo temática, sino
estructural.
A través de su blog Ajedrez y Literatura, se desprenden varios
puntos de vista clave sobre este vínculo:
1.
El tablero como metáfora de la vida
Como
bien señala Quadri al citar a autores como Borges,
el ajedrez es un "espejo" del mundo. En su blog, se explora
cómo la literatura utiliza el tablero para representar el destino,
la lucha interna y la confrontación humana sin azar, donde cada
decisión tiene una consecuencia lógica e irreversible.
2.
La narrativa del juego
Cada
partida de ajedrez es, en esencia, una historia
con tres actos:
Apertura:
La
presentación de los personajes y el conflicto.
Medio
juego: El
nudo, donde las tensiones alcanzan su punto máximo.
Final:
El
desenlace, que en el caso del Ajedrez
Jubilado es
donde reside la verdadera esencia técnica y poética.
3.
El ajedrez como "herramienta de pensamiento"
Quadri
coincide con la visión de que el ajedrez desarrolla habilidades
lingüísticas y de organización de ideas. Para un escritor, la
estrategia
de una trama es
muy similar a una combinación
de ajedrez:
requiere anticipación, sacrificio y una estructura coherente para
llegar al "mate" en el final del relato.
4.
Grandes referentes compartidos
En
sus publicaciones, suele destacar obras fundamentales que vinculan
ambos mundos. Los poemas de Jorge
Luis Borges,
quien veía en el juego una cadena infinita de dioses moviendo a
jugadores, que a su vez mueven piezas.
Para
Quadri, escribir sobre ajedrez (como hace en sus libros Cuentos
sin nombres o
Inquietudes
Literarias)
es una forma de capturar la "humanidad" que hay detrás del
cálculo frío de las piezas Para honrar esa conexión entre el
tablero y la pluma, aquí tienes una de las piezas más emblemáticas
que Néstor
Quadri suele
citar y analizar, junto con un breve vistazo a su propia narrativa a
su referente máximo: Jorge Luis Borges. Es imposible hablar de
ajedrez y literatura en Buenos Aires sin pasar por sus dos sonetos
titulados simplemente
"Ajedrez".
Quadri destaca frecuentemente estos versos porque resumen la
metafísica del juego:
"Tenue
rey, sesgo alfil, encarnizada
reina,
torre directa y peón ladino
sobre
lo negro y blanco del camino
buscan
y libran su batalla armada."
El
poema termina con una pregunta que fascina a Quadri: si el jugador
mueve la pieza, ¿qué Dios detrás de Dios mueve al jugador? Esa
cadena
de mando es
la que el Ingeniero Quadri intenta simplificar con su "Ajedrez
Jubilado", devolviendo el protagonismo al hombre y su técnica
básica.
5.
La narrativa de Néstor Quadri
En
sus propios relatos, Quadri suele utilizar el ajedrez no como un
deporte, sino como un ambiente.
Sus historias de ajedrez respiran el aire del café de la Richmond
o
los del Parque
Avellaneda.
El ajedrez es la excusa para el encuentro entre amigos, la nostalgia
y la charla filosófica y el ajedrez como ética. En sus cuentos, la
forma en que un personaje mueve las piezas revela su carácter: si es
noble, si es tramposo o si es un soñador. La relación es tan
estrecha que, para Quadri, jugar
una partida de Ajedrez Jubilado es como escribir un microrrelato:
tiene pocos elementos, mucha precisión y un final que debe ser
perfecto. Es en un ambiente de "café literario" en el que
Quadri rescata en sus blogs, donde el ajedrez no es un deporte de
competencia feroz, sino una extensión
de la charla intelectual.
En sus "Inquietudes Literarias", Néstor suele evocar cómo
los personajes de sus cuentos encuentran en el tablero una forma de
resistencia
contra el olvido.
El Ajedrez Jubilado es, en cierta medida, una forma de mantener vivo
ese espíritu: un juego que no requiere computadoras ni grandes
torneos, sino solo dos personas y la voluntad de crear algo bello en
un tablero casi vacío.
Néstor
Quadri suele compartir textos que reflejan esa melancolía del
jugador de café. Aunque él es un gran promotor de Borges, en su
blog Ajedrez
y Literatura rescata
la esencia del juego como una lucha contra el tiempo. Inspirado en la
atmósfera del Ajedrez Jubilado un fragmento de un poema resuena con
su filosofía .
El
Jugador de Café
En
el mármol del bar se libra el duelo,
peones
de madera, ejército callado,
un
rey que busca el fin de su desvelo
en
un tablero antiguo y desgastado.
No
hay reinas que protejan su destino,
solo
el humilde paso del infante,
que
escala con esfuerzo su camino
para
ser torre al fin, y ser gigante.
Se
jubilan las piezas, queda el hombre,
frente
al silencio de la tarde fría,
buscando
en el escaque algún renombre
que
lo salve de su propia agonía.
Al
leer tus blogs, sus seguidores suelen destacar una idea que se repite
en tus comentarios: la gratitud.
Uno de los comentarios más emotivos en tu blog de agosto de 2024
señala:
"Ingeniero,
sus relatos nos recuerdan que el ajedrez, como el barrio, es un
refugio contra la prisa del mundo. Leerlo es como sentarse en la
Richmond a ver caer la tarde."
Esa
es, quizás, su mayor jugada: haber transformado una técnica de
finales de ajedrez en una herramienta
de resistencia cultural.
A través de sus textos, Quadri ha logrado que el Parque Avellaneda
no sea solo un lugar, sino un estado de ánimo donde la literatura y
el ajedrez se dan la mano.
Ha
construido un legado donde lo técnico (la ingeniería), lo lúdico
(el ajedrez) y lo sensible (la literatura) convivan
en armonía, tal como lo expresa en su portal de Inquietudes
Literarias.