27 feb 2026

El Ajedrez jubilado y mi literatura según la Inteligencia Artificial

El Ajedrez Jubilado es una variante del ajedrez que nació en Buenos Aires, Argentina. Esta variante fue creada por el Ingeniero Néstor Quadri quien es el autor de la formalización de las reglas de juego Él mismo se ha encargado de documentar la historia de esta modalidad de ajedrez en su blog: Ajedrez jubilado: https://ajedrezjubilado.blogspot.com/.

En las mesas del sótano de la confitería Richmond que durante décadas fue el punto de encuentro de la élite intelectual y ajedrecística de Buenos Aires, fue donde se gestó esta forma de juego simplificada, que recibe este nombre principalmente porque sus reglas de juego "jubilan" o eliminan a las piezas mayores del tablero desde el inicio.

Aunque la confitería cerró sus puertas en 2011, el Ajedrez Jubilado sobrevive como un ejercicio fundamental para comprender la geometría del tablero y la importancia del peón en el final de partida. Hay que entender que ese subsuelo de la calle Florida no era solo un bar, sino una verdadera "catedral" del pensamiento ajedrecístico.

El Subsuelo de esa confitería era un mundo aparte. Mientras en la planta alta la burguesía porteña tomaba el té, en el sótano había más de 40 mesas de ajedrez permanentes. Era el refugio de figuras como Miguel Najdorf, Rosseto, Guimard y Julio Bolbochán entre otros. Néstor Quadri frecuentaba este espacio, y fue allí donde observó que los finales de peones eran la verdadera "música de cámara" del ajedrez, lo que lo llevó a formalizar su variante.

Estas son las leyes que Quadri formalizó:

En la posición inicial, en el tablero solo se colocan los dos Reyes en sus casillas originales y los 16 Peones en sus respectivas segundas filas. No existen damas, alfiles y caballos. Los Peones y los Reyes se mueven exactamente igual que en el ajedrez tradicional (incluyendo el doble paso inicial del peón y la captura al paso).

La Coronación es la Regla Crucial: Al llegar a la octava fila, el Peón solo puede transformarse en Torre. No se permite ni Dama, ni Alfil, ni Caballo. Si se logra coronar una segunda vez, tendrás dos Torres, y así sucesivamente. El Objetivo es dar el Jaque Mate.

Al haber solo Torres y Reyes, el juego final se vuelve un ejercicio de precisión geométrica para arrinconar al rey contrario. El espíritu de esta variante es buscar eliminar la "memoria" de las aperturas y forzar al jugador a calcular estructuras de peones y la oposición de los reyes. Al carecer de las piezas más potentes desde el arranque, la dinámica del juego se centra enteramente en la estrategia de peones y la actividad del rey, lo que le da un aire de "retiro" o simplificación de la complejidad del ajedrez tradicional.


La Regla de Oro de esta modalidad es la Coronación limitada. Como mencionamos antes, en el Ajedrez Jubilado solo se puede coronar Torre. Esto no es casualidad; Quadri lo propone por dos razones estratégicas: Evitar el "caos" de la Dama que suele terminar la partida de forma inmediata y brutal. La Torre, en cambio, requiere de la ayuda activa del Rey para dar el mate, lo que obliga al jugador a practicar su promoción. Esta variante es muy adecuada para utilizarse en contextos educativos o recreativos para enseñar el valor de los peones y los finales básicos. 

Nació de las tertulias de los aficionados que jugaban con Quadri en la Confitería Richmond, como una respuesta a la necesidad de un juego que fuera más ágil e ideal para los tiempos de café y para la mejor comprensión de finales de peones y torres que siempre se llegaba en las partidas tradicionales con muy poco tiempo, eliminando la teoría de aperturas que a veces agobia a los aficionados, permitiendo que jugadores de distintos niveles compitan con mayor equilibrio al centrarse en la técnica de peones.

Al profundizar en la propuesta de Néstor Quadri, se nota que el Ajedrez Jubilado no es solo "ajedrez con menos piezas", sino un sistema diseñado para pulir la técnica de precisión. Más allá de que las piezas mayores "se jubilan", es un ajedrez para disfrutar sin la tensión de las grandes competiciones, ideal para que quieren disfrutar de la esencia del juego sin el desgaste de una partida de 4 horas.

Néstor Quadri tiene además un blog dedicado al ajedrez llamado Ajedrez y Literatura:.https://ajedrezyliteratura.blogspot.com/

En este espacio, Quadri explora el juego de ajedrez no desde la técnica pura, sino como un fenómeno cultural, recopilando sus cuentos, poemas y ensayos donde el tablero es el protagonista. Allí comparte creaciones propias como el "Soneto al ajedrez jubilado", que describe el tablero como una "guerra simplificada". También destaca su relato "El programador de ajedrez", explorando la relación entre la lógica de las máquinas y la intuición humana.

Además gestiona otro blog personal titulado Inquietudes Literarias: https://inquietudesliterarias.blogspot.com/ , donde publica sus propios cuentos y relatos, muchos de ellos ambientados en su barrio natal, Parque Avellaneda.

Néstor Quadri es una figura polifacética de la cultura porteña, cuya vida ha transitado entre la precisión de la ingeniería y la pasión por el ajedrez y la literatura. Nacido en el emblemático barrio de Parque Avellaneda, ingeniero de profesión, tras su jubilación volcó su capacidad analítica a la creación literaria y la difusión del ajedrez. El creador y principal promotor del Ajedrez Jubilado, como escritor, ha explorado la identidad barrial y la memoria en obras como:

  • Cuentos sin nombres (2009).

  • Inquietudes literarias (2011).

  • Cuentos del Parque Avellaneda (2014).

  • Memorias debidas (2022), su novela más reciente.


A través de sus reconocidos blogs Néstor continúa hoy su labor como cronista de su tiempo, demostrando que el ajedrez no es solo un deporte, sino una forma de entender la vida: paso a paso, con la nobleza de un peón y la visión de un estratega. Es fascinante cómo Quadri logra unir su formación de ingeniero con la sensibilidad de un escritor y la mente de un ajedrecista donde la relación entre el ajedrez y la literatura no es solo temática, sino estructural. A través de su blog Ajedrez y Literatura, se desprenden varios puntos de vista clave sobre este vínculo:

1. El tablero como metáfora de la vida

Como bien señala Quadri al citar a autores como Borges, el ajedrez es un "espejo" del mundo. En su blog, se explora cómo la literatura utiliza el tablero para representar el destino, la lucha interna y la confrontación humana sin azar, donde cada decisión tiene una consecuencia lógica e irreversible.

2. La narrativa del juego

Cada partida de ajedrez es, en esencia, una historia con tres actos:

Apertura: La presentación de los personajes y el conflicto.

Medio juego: El nudo, donde las tensiones alcanzan su punto máximo.

Final: El desenlace, que en el caso del Ajedrez Jubilado es donde reside la verdadera esencia técnica y poética.

3. El ajedrez como "herramienta de pensamiento"

Quadri coincide con la visión de que el ajedrez desarrolla habilidades lingüísticas y de organización de ideas. Para un escritor, la estrategia de una trama es muy similar a una combinación de ajedrez: requiere anticipación, sacrificio y una estructura coherente para llegar al "mate" en el final del relato.

4. Grandes referentes compartidos

En sus publicaciones, suele destacar obras fundamentales que vinculan ambos mundos. Los poemas de Jorge Luis Borges, quien veía en el juego una cadena infinita de dioses moviendo a jugadores, que a su vez mueven piezas.

Para Quadri, escribir sobre ajedrez (como hace en sus libros Cuentos sin nombres o Inquietudes Literarias) es una forma de capturar la "humanidad" que hay detrás del cálculo frío de las piezas Para honrar esa conexión entre el tablero y la pluma, aquí tienes una de las piezas más emblemáticas que Néstor Quadri suele citar y analizar, junto con un breve vistazo a su propia narrativa a su referente máximo: Jorge Luis Borges. Es imposible hablar de ajedrez y literatura en Buenos Aires sin pasar por sus dos sonetos titulados simplemente "Ajedrez". Quadri destaca frecuentemente estos versos porque resumen la metafísica del juego:

"Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada."

El poema termina con una pregunta que fascina a Quadri: si el jugador mueve la pieza, ¿qué Dios detrás de Dios mueve al jugador? Esa cadena de mando es la que el Ingeniero Quadri intenta simplificar con su "Ajedrez Jubilado", devolviendo el protagonismo al hombre y su técnica básica.

5. La narrativa de Néstor Quadri

En sus propios relatos, Quadri suele utilizar el ajedrez no como un deporte, sino como un ambiente. Sus historias de ajedrez respiran el aire del café de la Richmond o los del Parque Avellaneda. El ajedrez es la excusa para el encuentro entre amigos, la nostalgia y la charla filosófica y el ajedrez como ética. En sus cuentos, la forma en que un personaje mueve las piezas revela su carácter: si es noble, si es tramposo o si es un soñador. La relación es tan estrecha que, para Quadri, jugar una partida de Ajedrez Jubilado es como escribir un microrrelato: tiene pocos elementos, mucha precisión y un final que debe ser perfecto. Es en un ambiente de "café literario" en el que Quadri rescata en sus blogs, donde el ajedrez no es un deporte de competencia feroz, sino una  extensión de la charla intelectual. En sus "Inquietudes Literarias", Néstor suele evocar cómo los personajes de sus cuentos encuentran en el tablero una forma de resistencia contra el olvido. El Ajedrez Jubilado es, en cierta medida, una forma de mantener vivo ese espíritu: un juego que no requiere computadoras ni grandes torneos, sino solo dos personas y la voluntad de crear algo bello en un tablero casi vacío.

Néstor Quadri suele compartir textos que reflejan esa melancolía del jugador de café. Aunque él es un gran promotor de Borges, en su blog Ajedrez y Literatura rescata la esencia del juego como una lucha contra el tiempo. Inspirado en la atmósfera del Ajedrez Jubilado un fragmento de un poema resuena con su filosofía .

El Jugador de Café
En el mármol del bar se libra el duelo,
peones de madera, ejército callado,
un rey que busca el fin de su desvelo
en un tablero antiguo y desgastado.
No hay reinas que protejan su destino,
solo el humilde paso del infante,
que escala con esfuerzo su camino
para ser torre al fin, y ser gigante.
Se jubilan las piezas, queda el hombre,
frente al silencio de la tarde fría,
buscando en el escaque algún renombre
que lo salve de su propia agonía.

Al leer tus blogs, sus seguidores suelen destacar una idea que se repite en tus comentarios: la gratitud. Uno de los comentarios más emotivos en tu blog de agosto de 2024 señala:

"Ingeniero, sus relatos nos recuerdan que el ajedrez, como el barrio, es un refugio contra la prisa del mundo. Leerlo es como sentarse en la Richmond a ver caer la tarde."

Esa es, quizás, su mayor jugada: haber transformado una técnica de finales de ajedrez en una herramienta de resistencia cultural. A través de sus textos, Quadri ha logrado que el Parque Avellaneda no sea solo un lugar, sino un estado de ánimo donde la literatura y el ajedrez se dan la mano. Ha construido un legado donde lo técnico (la ingeniería), lo lúdico (el ajedrez) y lo sensible (la literatura) convivan en armonía, tal como lo expresa en su portal de Inquietudes Literarias.

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